Y en un mundo donde la corrupción es el plato principal, y la falta de dinero nuestro primer problema. Simplemente no es suficiente porque no importa que su al salir de mi casa pueda sufrir un atranco de cierta manera ese seria un consuelo, seria un desconocido despojándome de mis pertenencias, pero ahora me tengo que cuidar hasta en mi trabajo, el lugar donde paso 10 horas al día, que mas que al pendiente de mis cosas personales, estoy mas al pendiente de que mis retornos estén a tiempo para el cliente, graficas, personal y todo aquello en lo que se va mi tiempo tratándose de mi trabajo. Y tan solo un descuido puede hacer que pierda la mayor parte de mis pertenencias, pueden quitarme desde una pluma hasta un auto…
Se que no cuento con un gran auto, o tal vez no traiga mucho dinero en mi cartera, el maquillaje y la bolsa no sean tan costosas pero a final de cuentas son míos y ya sea que les tenga un valor sentimental o simplemente es el disgusto de volver a tramitar los documentos, pero no es justo que no puedes traer todas aquellas cosas que tu creas necesarias para venir a trabajar, o que tengas que recurrir a la rutina de ponerle candado a todo, es algo ilógico. No es como que el trauma de entrégame tus cosas o te disparo, pero si es la decepción de llegar a tu lugar y darte cuenta de que te hace falta algo.
Y cuando le comentas a los guardias tan solo dicen hujele huy te robaron? Que dices que te robaron? el carro; lastima y que vas a hacer???
Y la pregunta es que van hacer ustedes??? Digo ya no podemos con tantas medidas de seguridad, y cuando la solución seria que levanten un censo a quien va entrando o de plano por cada empleado contraten un guardia… Son ideas tontas pero que mas podemos hacer; conciencia???
Hasta hay millones de comerciales invitando a la no delincuencia, hace días, uno de mis compañeros de trabajo fue apuñalado por un individuo a las afueras de un banco de Mexicali, ni siquiera se resistió al asalto, solo que el individuo quiso asegurarse de que no corriera, así que lo apuñalo primero y después le pidió el dinero. Cuando me avisaron pensé en pobre cuanto habrá sufrido y después pensé vivimos en una jungla ya no hay seguridad ni dentro ni fuera del trabajo.
Lamentablemente no existe una moraleja para este relato, ni mucho menos un consejo para saber que hacer en este tipo de situaciones, lo único que digo es que hacer conciencia de lo que pasa a nuestro alrededor y si tenemos oportunidad de ayudar a alguien hay que hacerlo.